¡Arriba los pobres del mundo!

Cualquiera sea el país en que se encuentre un obrero con conciencia de clase, cualquiera sea la suerte que el destino le depare, por mucho que pueda sentirse un extraño, sin idioma, sin amigos, lejos de su país natal, puede encontrar camaradas y amigos con el familiar estribillo de La Internacional. (Lenin)

La canción más emblemática del movimiento obrero internacional es La Internacional, escrita por el obrero francés Eugène Pottier en 1871 y musicalizada por otro obrero, Pierre Degeyter, en 1888. Hoy, La Internacional es el himno de los comunistas de todo el mundo.

Pottier participó en el levantamiento de la Comuna de Paris (1871), el primer intento realizado por la clase obrera para implantar su poder —que únicamente duró 72 días— del cual las experiencias extraídas por el movimiento comunista son de enorme trascendencia histórico- estratégica. Marx dijo de ella que en esa ocasión los obreros de Paris «tomaron el cielo por asalto», y en el prólogo al Manifiesto del Partido Comunista, escrito por Marx y Engels en junio de 1872, toman la frase de Marx que corresponde a La guerra civil en Francia, que dice que «La Comuna ha demostrado, sobre todo, que la clase obrera no puede limitarse a tomar posesión de la máquina estatal existente y ponerla en marcha para sus propios fines…» sino que debe romper esa máquina estatal.

Pottier nació el 4 de octubre de 1816 y desde temprana edad demostró su inclinación por la poesía. A los 14 años escribió su primer poema titulado ¡Viva la libertad!, y a lo largo de muchos años de su puño y letra salieron versos y escritos que registraban los acontecimientos políticos de Francia y de donde él se hallaba. La Internacional la escribió a los pocos días de la caída de la Comuna. Diversos compositores musicalizaron sus versos, que siempre fueron escritos con el propósito de despertar la conciencia de clase de los trabajadores y fustigar a quienes los oprimían y explotaban. Lenin dijo que él fue uno de los «más grandes propagandistas por medio de la canción».

Revolucionario cabal, participó en la revolución de 1848 en Francia, organizó a los trabajadores y se incorporó a la Asociación Internacional de los Trabajadores, conocida como la I Internacional. Derrotada la Comuna se vio obligado al exilio en Inglaterra y Estados Unidos; retornó a su país en 1880. Allí formó parte del Partido Obrero Francés, partido socialista de entonces; colaboró en su periódico hasta su fallecimiento el 6 de noviembre de 1887. «Pottier murió en la miseria. Pero deja un monumento más perdurable que el que realiza la mano del hombre» dijo Lenin, en un escrito con motivo del 25 aniversario de su muerte.

Pierre Degeyter fue un obrero, músico y compositor belga. Nació el 8 de octubre de 1848 y murió en 1934. En 1927, ya con 79 años, es invitado a Moscú en la celebración de la Revolución de Octubre y cuando vio y oyó desfilar al Ejército Rojo bajo la tribuna al son de La Internacional no pudo retener las lágrimas.

Cuando Pierre tenía 7 años su padre encontró trabajo en Lille (norte de Francia), donde él también trabajó en una fábrica de mecánica. Asistía a la escuela nocturna para trabajadores donde aprendió a leer y escribir. Con 16 años comenzó a estudiar música por las tardes, en el «Conservatorio de Música» de Rijsel. En 1886 ingresa en la Lira de los Trabajadores (La Lyre des Travailleurs) y participa en la asociación musical del POF, Partido Obrero Francés.

En junio de 1888, uno de los organizadores de la Lira de los Trabajadores pide a Degeyter que ponga música a La Internacional, recomendando encuentre una música vibrante. Con un simple armonio cumplió el pedido en pocos días.
Desde que La Internacional poco a poco fue conocida entre los obreros, fue perseguida por las clases dominantes. Cuando un maestro de escuela, Armand Goselin, editó la letra y música en un folleto de divulgación popular fue perseguido y encarcelado durante un año, a fines del siglo XIX.
En 1896, en ocasión de un congreso que se celebraba en la ciudad de Lila, el Partido Obrero Francés convocó a los trabajadores a recibir a las delegaciones extranjeras. Sectores nacionalistas quisieron impedir el acto, e irrumpieron cantando La Marsellesa; los socialistas los enfrentaron, unificándose cantando La Internacional. En las calles, combatiendo, los trabajadores franceses la hicieron suya.
En 1892 la Segunda Internacional la populariza y el 3 de noviembre de 1910 se convierte en el himno de todos los trabajadores del mundo en el Congreso Internacional de Copenhague. En 1919 Lenin la oficializa en la Tercera Internacional y se convierte en el Himno Nacional de la Unión Soviética hasta el año 1944.

La Internacional expresa el carácter de la revolución proletaria en su contenido y forma, es un llamado a la unidad y al combate de los trabajadores y los pueblos para poner fin a la explotación y opresión, es un himno a la esperanza y al futuro, a la solidaridad internacional.

La Internacional
Arriba los pobres del mundo
de pie los esclavos sin pan
y gritemos todos unidos:
¡Viva la Internacional!

Removamos todas las trabas
que oprimen al proletario,
cambiemos al mundo de base
hundiendo al imperio burgués.

Agrupémonos todos,
en la lucha final,
y se alcen los pueblos,
por la Internacional.

El día que el triunfo alcancemos
ni esclavos ni dueños habrá,
los odios que al mundo envenenan
al punto se extinguirán.

El hombre del hombre es hermano
derechos iguales tendrán
la Tierra será el paraíso,
de toda la Humanidad.

Agrupémonos todos
en la lucha final.
Y se alzan los pueblos
por la Internacional.

Agrupémonos todos
en la lucha final.
Y se alzan los pueblos ¡con valor!
por la Internacional.

 

http://www.pcmle.org/EM/spip.php?article9332

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