1° de Mayo:
 Defender la vida, el trabajo y los derechos humanos

Este Primero de Mayo no podremos salir a las calles a reivindicar el Día Internacional de los Trabajadores en honor a los mártires de Chicago, pero este hecho no significa que guardemos silencio, mucho menos que dejemos de luchar. El capitalismo sanguinario en medio de la pandemia del COVID-19 demuestra que no le importa la vida humana, en las semanas pasadas hemos sido testigos de hijos y padres quienes se han arrebatado la propia vida por hambre y desesperación, de trabajadores de salud quienes mueren a causa del virus ante el abandono del Estado. Las falencias estructurales que se manifiestan en el sistema de salud demuestran la necesidad de una reforma integral del sistema de seguridad social (a corto y largo plazo) que garantice acceso universal a la salud de calidad.

Este Primero de Mayo no podremos salir a las calles a reivindicar el Día Internacional de los Trabajadores en honor a los mártires de Chicago, pero este hecho no significa que guardemos silencio, mucho menos que dejemos de luchar. El capitalismo sanguinario en medio de la pandemia del COVID-19 demuestra que no le importa la vida humana, en las semanas pasadas hemos sido testigos de hijos y padres quienes se han arrebatado la propia vida por hambre y desesperación, de trabajadores de salud quienes mueren a causa del virus ante el abandono del Estado. Las falencias estructurales que se manifiestan en el sistema de salud demuestran la necesidad de una reforma integral del sistema de seguridad social (a corto y largo plazo) que garantice acceso universal a la salud de calidad. La crisis socio-económica que vive el país se hace cada vez más evidente, ahondada con la pandemia del COVID-19 y con la baja del precio internacional del petróleo. El gobierno oligárquico busca cargar el costo de esta crisis sobre las espaldas de la clase trabajadora, endeuda al país con las potencias imperialistas, alista las condiciones de entrega del país negociando el litio de Uyuni y abriendo paso a los transgénicos. Las amenazas de despido masivo y de flexibilización laboral condenan a la hambre a cientos de miles de bolivianos trabajadores; mientras aquellos que aún trabajan lo hacen en condiciones peligrosas – como los trabajadores de salud, del aseo urbano, de servicios de entrega, productores campesinos, servidores públicos y otros de primera necesidad. Luchamos por el derecho al trabajo con seguridad laboral y ejericio pleno de los derechos laborales.

Ante el avance represivo del régimen oligárquico fascista que atenta contra los derechos políticos, de organización, de libertad de expresión, de libertad de pensamiento, la lucha de los pueblos de Bolivia no puede ni debe ser para regresar al engaño populista sino para construir una verdadera alternativa democrática, popular y de liberación nacional. Para que las grandes mayorías trabajadoras tomemos el poder y construyamos una nueva sociedad. Las elecciones, hoy postergadas sin fecha, limitan la participación únicamente a las fuerzas de la vieja politiquería dominante (MAS, Juntos, Creemos, CC, PDC, etc.) quienes no podrán resolver los grandes problemas que aquejan al país.

Desde el Partido Comunista Revolucionario llamamos a los trabajadores de la ciudad y del campo a redoblar esfuerzos para recuperar la independencia política de nuestras organizaciones sindicales y sociales; y a fortalecer la unidad de las fuerzas populares para construir juntos una verdadera alternativa popular para construir el socialismo científico, primera fase del comunismo.

1 de Mayo de 2020

Comité Central del Partido Comunista Revolucionario – PCR

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