NO a la clausura del año escolar: Defendamos la educación pública, gratuita y de calidad

La lucha por una educación pública y universal ha sido una de las más intensas y permanentes que ha enfrentado la sociedad boliviana y de forma particular, el magisterio nacional. Un proceso de mucha complejidad, sin lugar a dudas, pero que con el compromiso ha evolucionado y permanecido a pesar de las intenciones privatizadoras de gobiernos anteriores. El 2 de agosto, con el pretexto de la pandemia, culpan al magisterio nacional y cancelan el año escolar dejando a millones de niños/as sin clases. Una muestra más de la improvisación, la ineptitud y fracaso de este gobierno: reglamentan la apertura de iglesias en Santa Cruz y paralelamente cierran el año escolar.

La clausura del año escolar se ha producido en varias ocasiones a través de nuestra historia nacional: en 1956 Siles Suazo (D.S. 4504) declaró un Estado de Sitio contra las movilizaciones magisteriales y estudiantiles, cerró el año escolar decretando la pérdida de año para los estudiantes huelguistas y sanciones económicas para los docentes. En 1968 Barrientos tomó la misma medida (D.S. 8472) para desmovilizar al movimiento estudiantil y docente. La dictadura banzerista clausuró el sistema educativo en 1971 (Decreto Ley 9873) y en 1974 (D.S. 1184) siempre alegando que debía precautelar la Patria ante intentos subversivos. En sus 16 días de gobierno Natusch Busch decretó el cierre del año escolar con promoción automática (1979). No se hizo esperar la medida en 1980, García Meza (D.S. 17530) decretó la suspensión de clases desde Julio para el “Reordenamiento del Sistema Educativo”. Clausurar el año escolar, culpando al sindicalismo docente, sin resolver los problemas de fondo, es repetir el viejo guión.

El gobierno golpista y la Empresa Estatal ENTEL ha realizado múltiples convenios con empresas transnacionales como Google, Microsoft y Cisco para “hacer viable la educación virtual”, pisoteando la Ley 164 que establece la obligatoriedad de usar software libre. No hacen público el contenido de los convenios y las condiciones establecidos entre el Ministerio de Educación, ENTEL y las transnacionales, no hay claridad en torno a los recursos económicos públicos destinados para la “modernización educativa” pregonada desde el gobierno. A pesar de contar con decenas de miles de Laptop Quipus (Aurum) en todo el país, estos equipos siguen acumulando polvo en los colegios. Los telecentros no se utilizan y el satélite Tupac Katari subalquila sus servicios al sector privado. Las Radios de los Pueblos Originarios (RPOs) que en buena parte fueron intervenidos en los primeros días del golpe no han sido aprovechados para llegar con contenido educativo a los rincones más lejanos del país.

El gobierno autoproclamado pone en marcha una descarada privatización de la educación boliviana, cuando plantea que si bien se cierra el año escolar, tienen derecho de seguir pasando clases las instituciones privadas que así lo deseen. Es decir, solo aquellos que tienen recursos económicos para pagarse la educación podrán acceder a ella. Las brechas educativas se ahondarán aún más, y el abandono escolar acrecentará de forma drástica. El gobierno oligárquico pisotea una vez más la Constitución Política del Estado al negar el derecho a la educación a millones de niños, niñas y adolescentes.

Ante esta situación, el Partido Comunista Revolucionario:

Exigimos que el gobierno se retracte de las decisiones asumidas, y que no se suspenda el año escolar como comunicaron el Ministro de Presidencia y la Presidenta del golpe. Exigimos que se responsabilicen de la educación como manda la Constitución Política del Estado.

Exigimos que se respete el derecho a la educación, reconocido en la constitución política del Estado y en la convención sobre los derechos de la niña y niño. Exigimos que se tome en serio el interés superior de los niños/as, que tiene que ver con proteger y garantizar de igual manera su salud, educación y desarrollo integral. Si el Estado no es capaz de garantizar esto, es un Estado que no sirve para nada.

Rechazamos las intenciones cobardes de culpar al Magisterio Boliviano por asuntos que son responsabilidad absoluta del Gobierno. Además del carácter mitómano y desinformador que han tomado, cuando se ha probado que el gobierno no tuvo intenciones sinceras de mantener un diálogo con los sectores directamente involucrados.

Así como les resultó la mejor salida suspender el año escolar, se les exige responsabilizarse por proteger de manera absoluta las fuentes laborales de maestros y maestras que trabajan en el sector privado durante los siguientes meses.

Llamamos a los maestros, estudiantes, padres de familia y a los pueblos bolivianos en su conjunto a defender la educación fiscal, gratuita y de calidad.

Sólo un gobierno democrático, popular y de liberación nacional podrá garantizar una nueva educación que sea pública, gratuita, científica y de calidad para impuslar el desarrollo nacional soberano e independiente. La construcción de una verdadera alternativa de liberación nacional, que aglutine las fuerzas revolucionarias y populares de nuestro país hoy es una tarea impostergable.

¡Sólo el pueblo salva al pueblo!

La Paz, 4 de agosto de 2020

Buró Político del C.C.
Partido Comunista Revolucionario

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