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Stalin y su legado

EN MARCHA | El 21 de diciembre de 1879 nació en Gori – Georgia, Iósif Vissariónovich Dzhugashvili conocido en la historia como José Stalin. A propósito de sus 141 años de nacimiento, hace necesario analizar el legado y la vigencia de su pensamiento. Stalin, desde sus años en el seminario se pone al frente de los círculos marxistas. En 1898 ingresa al Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR). Durante los debates sobre el carácter del partido, se alinea con las posiciones revolucionarias sostenidas por Lenin, convirtiéndose en uno de los principales aliados en el Cáucaso en la lucha contra el menchevismo y en la defensa de las bases ideológicas, de organización y táctica del Partido. En ese entonces, Stalin realiza algunos escritos defendiendo las posiciones leninistas, entre ellos el folleto “Algo sobre las discrepancias en el seno del Partido”.

En este documento, Stalin demuestra que la conciencia socialista tiene una alta importancia para el movimiento obrero, guardando relación directa con los planteamientos hechos en el “¿Qué Hacer? “escrito por Lenin. En la revolución de 1905, Stalin es uno de los principales defensores de la táctica leninista de la insurrección armada, así como la de la hegemonía del proletariado en la revolución. “El jefe de la calle revolucionaria debe ser también el jefe del gobierno revolucionario”, señalaba.

Luego de la derrota de la revolución, la ofensiva reaccionaria arreciaba contra el POSDR, Stalin en la zona de la Transcaucásica encabeza la lucha contra las corrientes antiproletarias. “O hegemonía del proletariado o hegemonía de la burguesía democrática: así es como está planteado el problema dentro del partido y en eso es en lo que estriban nuestras discrepancias” Es de este tiempo el folleto “Anarquismo o socialismo”. Stalin, al igual que Lenin, desarrolla una ofensiva de esclarecimiento de los principios filosóficos del marxismo. Son varios los artículos de la época en que se defiende y desarrolla el materialismo dialéctico y el materialismo histórico. En ellos se abordaron temas como la inevitabilidad e invencibilidad de la revolución socialista, la dictadura del proletariado, el rol del partido comunista, la estrategia y táctica del Partido en el nuevo contexto político y económico.

Durante el año 1912, escribe su obra “El marxismo y la cuestión nacional”, en ella se desarrolla los planteamientos marxistas sobre la nación, el método que deben seguir los comunistas para abordar la solución de la cuestión nacional que forma parte del problema general de la revolución, justifica el principio del agrupamiento internacional de los obreros y derrota el programa oportunista y nacionalista de la II Internacional. En mayo de 1917, luego de la VII Conferencia del Partido Bolchevique (conocida como conferencia de abril), es designado miembro del Buró Político del Comité Central del partido. Lenin y Stalin dirigen la organización y a la clase obrera hacia el triunfo de la revolución y el socialismo. Son los organizadores del triunfo de la Gran Revolución de Octubre. Pese a los intentos del trotskismo de desmerecer su papel en esta epopeya del proletariado, los hechos hablan por sí solos y desmienten las falacias. “Lo que propone Kamanev y Zinoviev, conduce objetivamente a dar a la contrarrevolución la posibilidad de que se prepare y organice. Nosotros retrocederíamos sin cesar y perderíamos la revolución. ¿Por qué no aseguramos la posibilidad de elegir la fecha de la insurrección y las condiciones, a fin de no permitir a la contrarrevolución organizarse?” señaló Stalin en la reunión del Comité Central durante las definiciones de la insurrección, la misma que comenzó el 24 de octubre, en la noche del 25 del citado mes se abrió las sesiones del II Congreso de los Soviets, el cual declaró la asunción al poder. Formó parte del primer Consejo de Comisarios del Pueblo, cuyo principal integrante era Lenin. Desde esta fecha, hasta 1923, fue Comisario del Pueblo de las Nacionalidades.

Stalin fue uno de los principales pilares en la construcción del socialismo, fue un cuadro importante en la lucha contra la reacción durante la Guerra Civil, por lo cual recibió la Orden de la Bandera Roja. Dirigió las operaciones militares cerca de Petrogrado, derrotó a Denikin y enfrentó a la guardia blanca de Polonia. Apoyándose en las masas derrotaba los sabotajes, aplastaba las conspiraciones. Esta experiencia le sirvió de manera importante para enfrentar, décadas más tarde, al nazismo. Luego de la muerte de Lenin, Stalin asume la dirección del Estado soviético y del partido bolchevique. Pese a las dificultades políticas y económicas, las provocaciones y el boicot impulsado por los trotskistas y demás renegados; Stalin impulsó el proceso de industrialización y colectivización de la tierra. Como lo señalara el catedrático español Carlos Hermida “En muy pocos años, Rusia, de ser un país atrasado, en donde todavía había unas tasas de analfabetismo del 40-50%, se convirtió en los años 30 en la segunda potencia industrial del mundo. Solo estaba Estados Unidos por delante. Fue también un avance cultural, pues, el analfabetismo prácticamente desapareció. Se formaron miles de arquitectos, médicos, cuadros técnicos. Si comparamos la Rusia del año 1929 con la del año 1939, vemos que el avance fue gigantesco.” La voluntad poderosa y el talento de él, que era la expresión del heroísmo y valentía de los pueblos soviéticos, aseguraron al Partido Comunista la posibilidad de realizar grandes virajes y afianzaron la construcción del socialismo. “No hay que adormecer al Partido, sino desarrollar en él la vigilancia; no arrullarlo, sino mantenerlo siempre dispuesto al combate; no desarmarlo, sino armarlo; no desmovilizarlo, sino conservarlo en estado de movilización para llevar a cabo el segundo Plan Quinquenal” señaló.

El ataque realizado en 1941 por parte de la Alemania hitleriana contra el territorio soviético fue sorpresivo y violento el pacto de no agresión establecido años atrás. Una vez conocido el hecho, Stalin se puso a la cabeza de las fuerzas armadas y los pueblos. La intervención del 3 de julio de 1941 deja claro el liderazgo y la visión estratégica de él. “El enemigo es feroz e implacable. Se propone como objetivo la conquista de nuestras tierras regadas por el sudor de nuestra frente, para tomar posesión de nuestro maíz y nuestro aceite, frutos de nuestro trabajo. Se propone restaurar el poder de los terratenientes, para restaurar el zarismo, para destruir la cultura nacional y la organización del Estado nacional de los rusos, ucranianos, bielorrusos, lituanos, letones, estonios, los uzbekos, los tártaros, los moldavos, georgianos, armenios, azerbaiyanos y otros pueblos libres de la Unión Soviética, el germanizarlos, para hacerlos esclavos de los príncipes y barones alemanes. Es por tanto, de vida o muerte para el Estado soviético, es cuestión de vida o muerte para los pueblos de la URSS. Se trata de que los pueblos de la Unión Soviética sean libres, o sean reducidos a la servidumbre”, señaló.

Stalin, dirigió personalmente la defensa de Moscú y derrotó el plan hitleriano de cerco y toma de la capital. Este hecho fue un mensaje importante para los trabajadores del mundo, el líder nunca abandonó su tropa y luchó con ellos. La justa dirección de él como Jefe del partido y del Estado soviético sumado al heroísmo del Ejército Soviético y de los guerrilleros, así como el trabajo abnegado de los trabajadores que en la retaguardia aportaron con su trabajo, permitieron superar las dificultades iniciales en la resistencia al nazismo. Luego del triunfo del Ejército Rojo, Stalin volcó todos sus esfuerzos para reconstruir la Unión Soviética en un mundo distinto, en el que 1/3 de la población se encontraba bajo regímenes socialista o de democracia popular. La lucha contra la burocratización y por impedir la subversión del régimen, fueron tareas que planteó en el Congreso XIX, lastimosamente su vida no alcanzó para derrotar a los enemigos internos que estaban financiados y aupados por el imperialismo. Por todo esto, Stalin es víctima de una campaña brutal impulsada por la burguesía, buscan desprestigiar para de esta manera echar por tierra los triunfos del Socialismo en estos años. Para los marxistas leninistas es un tema de principio defender su legado pues, es defender el Socialismo y su vigencia.

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